Hemangioma

A pesar de clasificarse como tumoraciones benignas, la mayoría de los hemangiomas son malformaciones o hamartomas, es decir, no constituyen una verdadera neoplasia, sino una anomalía congénita. Están formados por un acúmulo de vasos sanguíneos y suelen verse en los recién nacidos o en edades precoces. Estos tumores suelen desaparecer de manera espontánea en la pubertad aunque también existen los hemangiomas seniles, secundarios a un fenómeno traumático, que no regresan. Suelen ser asintomáticos, pero en ocasiones los traumatismos pueden hacer que sangre el tumor.

El área maxilofacial es la región anatómica preferida para su aparición. Las localizaciones orales más habituales son los labios, la mucosa yugal, la lengua y el paladar. El tamaño es muy variable, desde pocos milímetros a lesiones muy extensas. Clínicamente se observan como unas superficies rojas o azuladas planas o elevadas y de consistencia blanda. Una característica interesante es el hecho de que estas lesiones palidecen, o incluso pueden desaparecer, con la presión digital o la vitropresión, recuperándose la misma cuando cede la presión.

Estas lesiones no se suelen tratar si no dan complicaciones como traumatismos repetitivos o defectos estéticos. En caso de tratarse el tratamiento de elección es la crioterapia o el láser para las lesiones pequeñas, y las embolizaciones de sustancias esclerosantes para las de mayor extensión.

Hemangioma localizado en el fondo de vestíbulo bajo el labio superior

Mismo caso tras presionar el tumor durante unos pocos segundos

Hemangioma localizado en el borde lateral derecho de la lengua

Mismo caso tras presionar el tumor durante unos pocos segundos