Luxación espontánea de la articulación temporomandibular

Clínica Dental BorrásDisfunción TemporomandibularLuxación espontánea de la articulación temporomandibular

Los cóndilos de la mandíbula, cuando se abre la boca para conseguir la apertura máxima, primero hacen una rotación y posteriormente efectúan una traslación hacia adelante. En esta posición el disco o menisco articular sigue en contacto con la parte superior de la cabeza del cóndilo. Si al realizar la apertura bucal el cóndilo mandibular sobrepasa el tope anterior, que es la eminencia articular, se producirá la luxación condilar, quedando el cóndilo atrapado en esta posición y será imposible poder cerrar la boca. Al quedar luxado el cóndilo, el disco articular suele quedar por detrás de éste, aunque si el menisco está muy aplanado o estaba luxado previamente, puede encontrarse lateral o anterior al cóndilo.

Cualquier persona puede padecer una luxación espontánea de la articulación temporomandibular (ATM), es decir, que el cóndilo mandibular quede por delante de la eminencia articular, pero normalmente aparece en pacientes que ya padecen patología disfuncional de la ATM, tienen hiperlaxitud ligamentosa y/o toman ciertos medicamentos, y suele coincidir cuando el paciente hace una apertura de la boca exagerada, por ejemplo al hacer un bostezo. La luxación bilateral produce la protusión de la mandíbula con apertura de la boca y el paciente tiene dolor local y dificultad o imposibilidad para comer, deglutir y hablar. Frecuentemente el paciente está muy nervioso, con sensación de pánico y tiene sialorrea (secreción excesiva de saliva). Si la luxación es unilateral, la mandíbula está abierta, pero desviada hacía el lado no afectado.

El tratamiento del episodio agudo de luxación de la mandíbula es aplicar la maniobra de Nelaton (si la luxación es bilateral) o la maniobra de Dupuis (si la luxación es unilateral). Para poder hacer estas maniobras se necesita que el paciente esté relajado y, para ello, a menudo es necesario realizar una sedación multimodal por vía endovenosa (midazolam, remifentanilo y propofol), vía oral (midazolam) o con la infiltración de anestésicos locales.
Tras la reducción de la luxación, el paciente tiene que estar una semana sin abrir la boca en exceso (dieta blanda, alimentos de pequeño tamaño, no bostezar, etc.) e  iniciar inmediatamente una terapia de rehabilitación funcional con fisioterapia, que debe conseguir que la apertura bucal se haga con una rotación cóndilar inicial amplia y con una traslación del cóndilo más reducida. En ocasiones, el odontólogo debe colocar algún tipo de férula oclusal con guías.

Cuando existe un cuadro de luxación mandibular recidivante que no responde al tratamiento conservador, que son muy pocos casos, podemos indicar alguna técnica quirúrgica, como puede ser la eminectomía (eliminar el tope que representa la eminencia articular), aumentar el tope anterior con injertos óseos, miniplacas metálicas, etc. (aumentan el tamaño de la eminencia articular) o con técnicas mixtas (eminectomía y retroposición del músculo temporal). No recomendamos el uso de la tóxina botulínica para conseguir relajar la musculatura masticatoria, porque esto se puede conseguir de formas mejores y sin tantas complicaciones y riesgos.

Se presenta el caso de una mujer de 31 años que padeció una luxación espontánea bilateral durante un tratamiento odontológico. El cuadro se resolvío con éxito tras realizar la maniobra de Nelaton.

Situación clínica del cuadro. La característica principal del trastorno es la incapacidad del paciente para cerrar la boca (bloqueo abierto)

Exploración radiográfica del caso. Nótese la localización de los cóndilos por delante de las eminencias articulares