Protección de un diente extensamente dañado mediante una corona monolítica de óxido de zirconio de última generación

Clínica Dental BorrásPrótesisProtección de un diente extensamente dañado mediante una corona monolítica de óxido de zirconio de última generación

Uno de los criterios para usar una corona protésica, ya sea de metal-cerámica o totalmente cerámica, es la presencia de un diente dañado que necesite ser reforzado o protegido. La corona cubre y recupera la forma del diente, a la vez que le aporta resistencia y mejora su apariencia.

A continuación, presentamos el caso de una joven de 21 años con un segundo premolar superior derecho, endodonciado y reconstruido mediante la ayuda de un poste intrarradicular, con una caries mesioclusal. El estado de la corona, muy desfavorable por la escasa cantidad de tejido dental remanente, hizo que el plan de tratamiento incluyera la colocación de una corona protésica. Puesto que las exigencias estéticas de la paciente eran muy elevadas, el premolar se restauró mediante una corona totalmente cerámica que combina óxido de zirconio de segunda y tercera generación. La combinación en un único material de estos dos tipos de zirconio lo dota de unas propiedades excepcionales, aunando una alta resistencia y una altísima translucidez.

Estado inicial del premolar

Situación tras el tallado de la corona

Vista oclusal de la corona de óxido de zirconio de última generación

Situación tras el cementado de la corona totalmente cerámica