Regeneración ósea guiada en el tratamiento de las fenestraciones óseas

Clínica Dental BorrásCirugía ImplantologíaRegeneración ósea guiada en el tratamiento de las fenestraciones óseas

A consecuencia de la pérdida de los dientes, la cresta ósea sufre una contracción fisiológica, pierde el típico aspecto festoneado, y se reabsorbe siguiendo un mecanismo centrípeto en el maxilar superior y aplanándose en el maxilar inferior. La técnica de Regeneración ósea guiada (ROG) permite la reconstrucción de la arquitectura ósea ideal para la colocación posterior de los implantes en sustitución de los dientes perdidos. El principio biológico básico de la ROG es fundamentalmente el mismo que el de la regeneración guiada de tejidos (RTG), que se basa en que, si de algún modo se evita la colonización del coágulo por parte de las células epitelio-conectivas, mediante una barrera, éste será colonizado sólo por células mesenquimáticas pluripotenciales indiferenciadas. El mandato impartido por el código genético dictará las diferenciaciones celulares transformando ese coágulo, mantenido y protegido en el interior de un espacio, en el tejido típico de esa área en particular, o sea, en el caso específico de la ROG, en tejido óseo.

Para la realización de las ROGs se suelen usar injertos óseos para mejorar los resultados. Éstos aportan algunas ventajas: dan soporte a la membrana de barrera evitando su colapso, sirven como entramado que ayuda a las células óseas a penetrar desde el lado receptor, pueden servir como estímulo proliferativo y protegen mecánicamente el espacio a regenerar frente a la presión de los tejidos blandos suprayacentes.

La fenestración es un defecto posterior al posicionalmiento del implante, asociado a una carencia de espesor óseo, que crea una exposición parcial del implante. Éste, sin embargo, permanece completamente circundado de hueso.

A continuación se presenta el caso de una mujer de 78 años de edad a la que se le realizó una ROG en el tratamiento de una fenestración ósea. El defecto se produjo tras la colocación de un implante para reponer un canino superior izquierdo. Tras la colocación del implante en una posición tridimensionalmente correcta, se produjo una exposición parcial del ápice de éste. Para tratar el defecto se usó un injerto de hueso particulado para cubrir la exposición del implante y, posteriormente, se cubrió con una membrana de barrera. El resultado de la regeneración ósea fue un éxito.

Fenestración ósea tras la colocación del implante. Nótese la exposición parcial del implante en su zona apical

Cubrimiento de la exposición mediante un injerto óseo particulado

Protección del espacio a regenerar mediante una membrana de barrera

Situación a los 6 meses de la cirugía implantológica. El resultado de la regeneración ósea fue excelente. Nótese que ya se ha repuesto el diente ausente