Tratamiento quirúrgico de la periimplantitis

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Las lesiones inflamatorias que se producen en los tejidos periimplantarios son el resultado de infecciones bacterianas que, de no tratarse, pueden provocar la pérdida del implante. Por lo tanto, es esencial controlar los tejidos que rodean el implante a intervalos regulares para identificar complicaciones biológicas y tratar los procesos patológicos en un estadio temprano. El tratamiento debe apuntar a reducir la biopelícula submucosa y a modificar la ecología del hábitad bacteriano.

La finalidad del tratamiento quirúrgico de la periimplantitis es lograr acceso a la superficie del implante para hacer el desbridamiento y la descontaminación que permita resolver la lesión inflamatoria, siendo éste uno de los desafíos más grandes en el tratamiento de la periimplantitis. Para ello se emplean métodos de limpieza química, como antibióticos locales, clorhexidina, etc., y mecánica, mediante el empleo de curetas, ultrasonidos, láser, aire abrasivo, cepillos de titanio, etc. Un metodo especial de descontaminación mecánica es la implantoplastia, donde se desgasta el implante mediante la eliminación de las espiras y el alisado y pulido de su superficie pretendiendo, además, dificultar la adhesión de placa bacteriana y facilitar la higiene.

Además, siempre que la morfología del defecto óseo lo permita, se intentará regenerarlo para reducir la profundidad de bolsa o, en caso contrario, realizar una reposición apical de los tejidos blandos junto con un remodelado óseo. A pesar de que se pueda reducir la profundidad de sondaje mediante la regeneración del defecto, parece ser que solo se genera una auténtica reosteointegración si las características superficiales del implante son de tipo rugoso.

A continuación se presenta el caso de una mujer que, tras más de 15 años de funcionamiento, desarrolló periimplantitis en los cuatro implantes que soportaban la barra de una sobredentadura inferior. Las manifestaciones clínicas incluian sangrado al cepillado y dolor a la palpación. El tratamiento quirúrgico consistió en la elevación de un colgajo mucoperiostico para descontaminar los implantes de placa bacteriana y sarro. Posteriormente, para reducir la profundidad de bolsa, se realizó un remodelado óseo puesto que la morfología de los defectos no se prestaba para técnicas reconstructivas. Por útimo, se realizó la implantoplastia de todos ellos hasta que su superficie quedó lo más lisa posible. El seguimiento al año y medio mostró una reducción considerable de la profundidad de sondaje y la ausencia de signos clínicos de inflamación.

Situación inicial. Nótese el gran acúmulo de placa y sarro sobre la barra y las plataformas de los implantes del tercer cuadrante

Situación tras la retirada de la barra

Imagen tras la elevación de los colgajos y eliminación del tejido inflamatorio

Situación tras el remodelado óseo

Situación tras finalizar las implantoplastias

Seguimiento al año y medio de la intervención. La situación clínica es excelente